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Por qué Egeo

El mito del Egeo.

Egeo fue el noveno rey mítico de la antigua Atenas. Al tiempo de su nombramiento, se encontraba inmerso en una terrible guerra con el poderoso rey de Creta, Minos.

La guerra fue causada por el asesinato de su hijo, Andrógeno, en manos de los atenienses. El rey Minos, furioso, quería destruir Atenas pero decidió vengar la muerte de su hijo exigiendo a los atenienses el sacrificio de catorce jóvenes cada año. Siete serían mujeres y siete hombres, que se entregarían para ser devorados por el Minotauro, quien vivía en un laberinto grande y si alguien entraba en él, jamás encontraría salida.

El rey Egeo estaba desbordado por la pena que había de pagar. Su hijo, Teseo, decidió entonces embarcarse como uno más de los jóvenes que conformarían la ofrenda al minotauro, con la intención de acabar con la vida del monstruo y aliviar así la angustia que inundaba el pueblo, y a su padre. El navío llevaba siempre velas negras, como signo de luto. El rey Egeo acordó con su hijo que si le favorecía la suerte, el navío luciría velas blancas, de lo contrario, él entendería que su hijo habría sido devorado por el monstruo.

Cuando Teseo llegó a Creta, conoció a la hija de Minos, Ariadna. Ella le regaló un ovillo de hilo para sujetarlo por un extremo en la puerta y dejarlo caer a medida que entraba. Teseo encontró al Minotauro y lo mató. Así, rebobinando el hilo, fue capaz de salir del lugar.

Mientras, el rey Egeo esperaba de pie día y noche en el cabo de Sunio, frente al templo de Poseidón, la llegada de su hijo.

A su vuelta a Atenas, Teseo olvidó izar una vela blanca que, de acuerdo a lo acordado, representaba su victoria sobre el Minotauro. Egeo, al ver una vela negra, creyó que su hijo había muerto y se arrojó desde una altura rocosa al mar.

La tragedia causó tanto impacto, que los atenienses quisieron honrar a Egeo considerándolo uno de los dioses del mar e hijo de Poseidón. Desde entonces, se conoce el mar, donde el rey de Atenas perdió la vida, con su propio nombre, Mar Egeo.